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martes, 29 de octubre de 2013

Correo para Abelardo


Estimado Abelardo:
Gracias por escribirme la carta.
Después de tanto tiempo me vinieron todos los recuerdos de aquella horrible noche. Sentí que no respetaste mi decisión. No me gustó para nada que me hayas insultado de esa forma “MARICON, MARICON DE MIERDA”. De verdad me dolió.
Capaz que no lo quisiste decir, pero lo dijiste. Es verdad, yo era raro, pero eso no me convertía en MARICÓN. Yo tenía mis propia forma de pensar y forma de ser y había cosas con las que yo no estaba de acuerdo. Yo te quería muchísimo Abelardo, confiaba mucho en vos, hasta que me engañaste llevándome a la casa de esa señora...que según le decían “La Gorda”.
Bueno, te agradezco por haberme escrito la carta. Pienso que en ese momento yo no estaba preparado, ni vos tampoco. Espero que nos volvamos a ver, para volver a ser los muy buenos amigos que éramos antes. Quiero que recuperemos esa hermosa amistad, como cuando éramos chicos.
Atte: Cesar

Sofía y Milena


lunes, 29 de julio de 2013

Cine fantástico y leyendas urbanas


Para mí Fantasma de Buenos Aires es inentendible al principio porque van pasando cosas y mucho no se va entendiendo. Luego de un par de escenas, también me pareció muy buena y a la vez fantasiosa, en la escena que aparece la sombra en la pared y el fantasma se mete en los sueños del adolescente Tomas, aunque pasa en bastantes partes. Cuando están jugando al juego de la copa, me hizo pensar en una película que había visto con mis hermanos, hace bastante tiempo, que en este momento no me acuerdo cómo se llama. A mí, me parece que la puedo relacionar, también con otra película “Actividad Paranormal 2”, porque la copa se va moviendo y como es muy misterioso, todos siempre se preguntan si alguien la esta moviendo. En cuanto a los personajes, a mí me encantaron, además porque son argentinos y encima se relacionan con una tradición nuestra, el Tango. Por ejemplo, la escena donde están bailando un tango en la calle me encantó porque nos muestra una cultura de nuestro país.
Yo no recuerdo haber visto alguna vez que alguien esté jugando al juego de la copa, ni en mi casa, ni en ningún lado. La verdad que me gustó mucho, así que yo sí la recomendaría, por internet, más que nada por facebook, porque digamos que la mayoría de la gente tiene está red social. Y en definitiva, la verdad que me pareció excelente esta película. Encima es de mi país, Argentina, mejor.
Autora: Milena E

domingo, 16 de junio de 2013

Casa tomada (versión de Milena E)


Como me quedaba el reloj pulsera, vi que eran las once de la noche. Rodeé con mi brazo la cintura de Irene (yo creo que ella estaba llorando) y salimos así a la calle. Antes de alejarnos tuve lástima, cerré bien la puerta de entrada y tiré la llave a la alcantarilla. No fuese que a algún pobre diablo se le ocurriera robar y se metiera en la casa, a esa hora y con la casa tomada. (Acá podés leer la versión original, de J. Cortázar)

Mientras caminábamos por la calle, con frio y todo oscuro, Irene me preguntó
- ¿A dónde vamos a ir? Yo le dije:
- No sé, déjame pensarlo, aunque sea para pasar la noche... y a la mañana llamar a algún familiar nuestro, para preguntarles si nos podemos quedar allí, hasta que consigamos algo.
Y cuando justo íbamos a cruzar la calle nos encontramos a un viejo vecino llamado Pablo que nos preguntó:
- ¿Qué hacen a estas altas horas de la noche caminando por la calle? Encima con todo este frio que hace.
Yo le dije:
- Lo que pasa es que nos tuvimos que ir de nuestra casa.
Pablo me dijo:
- Le hubieras dicho a mi mujer si se podían quedar, así no pasaban frio.
- Pero no, no queremos molestar a nadie. Le dije tristemente.
Él me dijo que no tenía ningún problema en que nos quedemos en su casa, pero a mí y a Irene nos daba vergüenza quedarnos. Entre charla y charla decidimos quedarnos pero solamente por esa noche.
A la mañana siguiente nos levantamos con Irene. Le dije a ella que nos fuéramos para casa, porque teníamos que averiguar quién estaba adentro de ella. Cuando terminamos de desayunar le dije a Pablo que nos íbamos. Él me preguntó muy confundido:
- ¿Pero a dónde van ustedes? Ya te dije que se pueden quedar, que no había ningún problema.
-Pero Pablo, nos tenemos que ir a mi casa, para ver qué podemos hacer, porque no nos podemos quedar todos los días acá. Aparte, si podemos entrar, vamos a tratar de sacar la plata que dejamos en nuestro dormitorio. Justo Irene me estaba hablando, me había dicho pero no te acordás que tiramos la llave por la alcantarilla...
Yo me quedé pensando en lo que me dijo, pero me acordé que yo siempre dejaba la copia de la llave abajo de la alfombra. Le dije eso a Irene y ella me respondió:
- Genial, menos mal que te avivaste.
- Sí, la verdad que tuve muy buena idea. Le dije muy feliz.
Cuando estábamos saliendo de la casa Pablo nos dijo:
- Tengan cuidado, por favor, cualquier cosa peguen un grito que yo voy para allś ¿sí ?
- Sí, no te preocupes... Le dije riéndome
Cuando llegamos a la casa, no escuchamos ningún ruido, nos pareció raro a Irene y a mí, pero no le dimos importancia. Le dije a Irene agarrá la llave, cuando abra, te la doy a vos y guardála bien, en un lugar que no se vea y no haga ruido. Mientras entrábamos, le dije a ella:
- Irene, mientras entrás andá yendo a nuestro dormitorio para sacar el dinero del placar, ¿sabes?
- Bueno, pero vos no te tardes mucho, porque capas que me pasa algo o pasa alguien y yo no sé qué voy a hacer.
- ay!, pero Irene, ¡qué te va a pasar, no me hagas poner más nervioso de lo que estoy! Le dije muy asustado. Bueno, cuando entramos le dije andá, dale, así podés agarrar el dinero. Cuando yo estaba cerrando la puerta de entrada ella ya había agarrado la plata y alguna ropa nuestra. Después me dijo:
- Listo, ya está...agarré la plata y algo de ropa de los dos.
Yo me quedé mirándola, diciéndome a mi mismo, ¡que rápido que agarró las cosas..!
Ella me preguntó:
- ¿qué te pasa que me miras así?
- No, nada, lo que pasa es que me sorprendió lo rápido que agarráste las cosas, por eso me quedé mirándote así.
Después de toda la charla le dije:
- ¿para qué vamos a averiguar quién está adentro de la casa?... porque capaz que nos pasa algo...es mejor dejarla así y ya está; total ya agarramos la plata y vos te aviváste de agarrar algo de ropa. Mejor nos vamos. Ella me dijo que tenía razón... para qué nos íbamos a quedar.
Entonces cuando salimos de la casa le dije
- vamos a un hotel ¿te parece? Irene me respondió:
- Sí, está bien. Ah! y tomá, guardá la plata.
Y finalmente nos fuimos a un hotel a vivir felizmente y contentos, porque pudimos sacar la plata y pudimos agarrar algo de ropa.

Autora: Milena E.

martes, 28 de mayo de 2013

Una pelea (versión de Milena E)

Me empujaron a la salida. Hubo un tumulto blanco y después de una rápida investigación quedé frente a frente con Carlos. 
- ¿Qué empujás? 
Se formó una rueda. Alguien gritó: 
- Fajálo...
Niñas aterrorizadas se sumaron al grupo. Carlos se puso muy colorado. Manos crueles lo empujaron hacia mí. Tito, falso caudillo y sujeto temido, me dijo: 
- Dale... ¿O le tenés miedo? 
 
- No le tengo miedo, lo que pasa es que no quiero pelear.
- Bueno, tenes razón, no hay que pelear. Porque vas a quedar como el peor compañero.
- Carlos, ¿ por qué me empujaste?
- No te quise empujar, perdón. Es que me tropecé al salir y sin querer te empuje Nati.
- Esta bien, te perdono, Carlos.
- Bueno, chau, nos vemos mañana.
- Chau, hasta mañana.
Autora: Milena E.

lunes, 27 de mayo de 2013

El piedrazo_parte final (por Milena E)

En eso estábamos de los más tranquilos cuando...de repente escuchamos un chapuzón y fuimos corriendo hacia el agua, para ver qué era ese ruido. Y cuando llegamos a la orilla, nos dimos cuenta que eran unas niñas que estaban jugando junto con sus padres.
En eso estábamos de lo más tranquilos cuando...de repente escuchamos un chapuzón y fuimos corriendo hacia el agua, para ver qué era ese ruido. Y cuando llegamos a la orilla, nos dimos cuenta que eran unas niñas que estaban jugando junto con sus padres. 
Mi novia y yo pensábamos que era el piedrazo que había tirado un año atrás. Pero como eran las niñas en el agua nos fuimos de nuevo a tomar mate y nos pusimos a charlar de lo que habíamos hecho el día anterior.
Ella me dijo que había ido al shopping con unas amigas, a comprarse un par de zapatos y un poco de ropa. Yo le estaba contando que me había ido a lo de un viejo amigo a pasar la tarde con él porque hoy se iba para Santa Fe.
Y ente charla y charla escuchamos otro chapuzón, pero nos dijimos con mi novia, no creo que sea el piedrazo, deben ser las niñas que están jugando en el agua. Después de ese ruido otra vez escuchamos el mismo sonido. Entonces con mi novia nos dijimos: vamos a ver si es el piedrazo, porque capaz que es y nosotros estamos acá sentados como dos tontos.
Fuimos a ver si era el piedrazo, y sí, al final era nuestra piedra. Nos dimos cuenta que era la nuestra porque tenía forma parecida a un corazón. Nos pusimos tan felices porque al final apreció nuestra piedrita.
Después de saber que era la piedra, fuimos hacia el agua a buscarla, así la guardábamos de recuerdo. Justo la había encontrado Flor, y me dijo que ya la había encontrado. Le dije guardala bien por las dudas que se pierda de nuevo.
Luego, más tarde salimos del agua, nos tomamos los últimos mates y después nos fuimos de nuevo para nuestras casas.
Autora: Milena E.

domingo, 19 de mayo de 2013

Violencia a la salida de la escuela

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El día 5-5-13 al mediodía hubo una pelea en las escuela técnica 2 de Merlo.
Los alumnos protagonistas del hecho son alumnos de la misma institución. Lautaro Monserrat se dirigía a la salida del colegio y entre tumulto y tumulto lo empujaron. Así quedó frente a frente con su viejo amigo Carlos. Los testigos de la misma secundaria nos contaron que algunos chicos gritaban palabras muy agresoras, entre ellas FAJALO o DALE, ¿O LE TENES MIEDO? Lautaro le pegó una piña a su amigo, pensado que él había sido el que lo había empujado. Entonces inmediatamente vino el director y los llevó nuevamente adentro de la escuela para llamar a los padres, comentarles lo ocurrido y aclarar las cosas. Luego de una larga charla entre el director, los dos alumnos y los padres, llegaron a la conclusión de que uno de los alumnos tendría que dejar la institución. Lautaro decidió por sí mismo cambiarse de colegio para reflexionar lo ocurrido y para no tener ningún problema más.
 Autora: Milena E.