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martes, 5 de noviembre de 2013

Correo para Abelardo


Hola, gracias por haberte acordado de esto. Sabés que yo también tengo este remordimiento
de ese tiempo por el que pasamos y te juro que no podía entender ¿porque me pegaste? si yo no podía porque no era mi momento.
Solo era diferente a los demás, porque era mi forma de ser. La verdad que me hubiese
gustado que vos no seas igual a los demás; seguir tus propios intereses y no lo que querían los chicos. Espero que hayas cambiado.
En fin, gracias por escribir esta carta. Como dije, me hacia falta, también, sacar este
remordimiento. Ojalá que nos podamos ver y acordarnos de aquellos momentos.
Te agradezco mucho y seguimos en contacto.
Cuidáte mucho.
César

(Carta escrita por Erika )

domingo, 11 de agosto de 2013

Cine fantástico y leyendas urbanas


A mí la película Fantasma de Buenos Aires me pareció algo “fantasiosa”. También me pareció casualidad, me hizo pensar que fue que era para darte miedo. Yo la relacionaría con una película de terror, amor y suspenso. Por ejemplo, la escena que está en la habitación con el hermano me pareció como que era de terror. Con los personajes me pareció que eran muy buenos a pesar que no son muy conocidos. Yo le recomendaría que tuviera más de terror. Pero, en definitiva, es una película muy buena y la recomendaría.
Autora: Erika G

miércoles, 29 de mayo de 2013

Una pelea (versión de Erika G)

Me empujaron a la salida. Hubo un tumulto blanco y después de una rápida investigación quedé frente a frente con Carlos.
- ¿Qué empujás? 
Se formó una rueda. Alguien gritó: 
- Fajálo...
Niñas aterrorizadas se sumaron al grupo. Carlos se puso muy colorado. Manos crueles lo empujaron hacia mí. Tito, falso caudillo y sujeto temido, me dijo: 
- Dale... ¿O le tenés miedo?
- No, me la aguanto.
- Dale peleá.
- No quiero tener problemas.
- Ah! no te la bancas.
- No, prefiero quedar como uno que no se la banca a tener problemas.
- Bueno, pero le pegás y listo, él te empujó primero.
- Ya está, no importa. Yo me voy.
- Bueno, andá gallina, no te la bancás.
- Chau, me voy.
 Autora: Erika G.